miércoles, 24 de julio de 2013

Antioxidantes en la mesa de todos los días

Los antioxidantes tienen muchas propiedades o funciones pero, aunque hay de muchas clases, todos nos defienden de la agresión de los radicales libres. ¿Quieres conocer cuales son las funciones o qué propiedades son más destacables de los antioxidantes?



Sin contar el paso de los años, gran parte de los achaques que sufrimos se deben a la acumulación de agresiones a las células por parte de los radicales libres.

Este daño celular se acumula peligrosamente porque aceleramos este proceso tomando más radicales libres que se forman fuera de nuestro cuerpo: el tabaco, la polución, la radiación solar... Afortunadamente, nuestro cuerpo pone en marcha un arsenal de defensas, las enzimas y los antioxidantes, que detienen la formación de los radicales libres, los captan y reparan sus desaguisados. Si existiese una pócima para preservar la juventud, ¿no la tomarías? estos son los antioxidantes.

Pues los científicos han descubierto que hay antioxidantes delante de tus narices: están en tu comida, en tu bote de vitaminas y en tu tienda de comestibles. Y encima son seguros y cuestan muy poco dinero.

Las tres grandes porciones antioxidantes

La vitamina C
¿Qué hace? Protege las arterias. Estimula el sistema inmunitario. Previene el cáncer, las enfermedades del pulmón y las cataratas.
¿Dónde se encuentra? Especialmente en frutas y verduras, entre ellas el pimiento y el pepino, el melón, la papaya, las fresas, las coles de bruselas, todos los cítricos, los kiwis, el brécol y los tomate.
¿Conviene tomar suplemento? Si no comes mucha fruta y verdura si es recomendable, ya que, además, no hay peligro: es una de las vitamina más seguras.

La vitamina E
¿Qué hace? Es el suplemento vitamínico más importante para combatir los achaques de la edad. Bloquea la oxidación del colesterol malo y otros lípidos perjudiciales. Previene los infartos y el cáncer, evita el deterioro de las arterias. Incrementa las defensas. Protege al cerebro de enfermedades degenerativas.
¿Dónde se encuentra? En los aceites vegetales (soja, maíz y girasol) frutos secos, semillas y cereales.
¿Conviene tomar un suplemento? Si, en cápsulas de aceite de germen de trigo, por ejemplo, porque no consumes suficiente en los alimentos.

El betacaroteno
¿Qué hace? Posee virtudes anti-edad extraordinarias al transformarse en el organismo en vitamina A que estimula el sistema inmunitario. Previene el cáncer de pulmón, estómago y mama, previene infartos, bloquea la oxidación del colesterol que tapona las arterias y aumenta las defensas.
¿Dónde se encuentra? En zanahorias, albaricoques, espinacas, zumo de tomate, calabaza, melón y brécol preferiblemente crudas o cocinadas al vapor.
¿Conviene tomar suplemento? Sí, de 10 a 15 miligramos al día, ya que es una de las vitaminas menos tóxicas.


Y también son antioxidantes

  • El Zinc: presente en moluscos, especialmente las ostras. También en carnes magras, cereales y frutos secos.
  • El Magnesio: presente en frutos secos, especialmente almendras, avellanas, piñones, cacahuetes, nueces y anacardos. También en cereales y legumbres.
  • El Selenio: en las pipas de girasol, la carne, pescado y ajo.
  • El Glutatión: uno de los antioxidantes más fascinantes, un aminoácido natural de tu dieta. En frutas y verduras.
  • La Coenzima Q-10: sustancia natural que produce tu cuerpo, se encuentra en alimentos como pescados azules (caballa y sardinas) en vísceras (corazón, hígado y riñones) en la carne, aceite de soja y cacahuetes.
  • Ranking de alimentos antioxidantes: no existe ningún otro alimento como las frutas y verduras que posean tantos antioxidantes que transformen tus células en fortalezas contra los radicales libres. Por eso, toma al día al menos 5 piezas de fruta, verdura o zumo de fruta.


Las 10 más ricas en antioxidantes

  • Los aguacates.
  • Las bayas (moras, fresas, frambuesas, arándanos...).
  • El brécol.
  • El repollo y todas las coles en general.
  • Las zanahorias.
  • Los cítricos.
  • Las uvas, que contienen hasta 20 antioxidantes.
  • Las cebollas, sobre todo las moradas.
  • Las espinacas.
  • Los tomates.



domingo, 14 de julio de 2013

12 PASOS PARA CUIDAR DE TI MISMO


  1. Si se siente raro o equivocado, no lo hagas. 
  2. Di "exactamente" lo que quieres decir.
  3. No seas una persona complaciente.
  4. Confía en tus instintos.  
  5. Nunca hables de ti mismo.
  6. Nunca renuncies a tus sueños. 
  7. No temas decir "No". 
  8. No temas decir "Si". 
  9. Se amable contigo mismo. 
  10. Deja pasar aquello que no puedas controlar. 
  11. Mantente alejado del drama y la negatividad. 
  12. AMA

jueves, 11 de julio de 2013

La Regla de Cuatro para regalar a nuestros niños

Es usual que deseemos darle todo a nuestros hijos, y que muchas veces solo queramos complacerlos en todo lo que pidan.  Pero es importante que aprendan el valor de los regalos que reciben, y lo importante que es el hecho de que deben cumplir ciertos requerimientos.

Cuando están pequeños o para épocas de Navidad o cumpleaños, solemos llenarlos de regalos, de mamá, papá y hermanos.  Es en este momento cuando debemos balancear el tipo de regalos que les hacemos.

Esta es la "Regla de Cuatro" para regalar a nuestros niños.

Algo que quieran
Esta bien regalarles algo que ellos deseen, pero solo de vez en cuando.  No podemos hacer realidad cada deseo que tengan, porque no aprenderán a apreciar lo que reciben.  Los chicos desean muchas cosas, y en estos tiempos generalmente, aunque ya tengan algo, desean el modelo mas nuevo.  Para esto deben aprender a conseguirlo, a dar algo a cambio o vender algo de lo que tienen, para que entiendan lo que valen las cosas que ellos quieren.
 
Algo que necesiten
Como padres sabemos que hay muchas cosas que nuestros hijos necesitan, o cosas a las que podrían darle un excelente uso, pero en lo que ellos ni siquieran han pensado.  Probablemente no sean los regalos mas apreciados, sobre todo al principio, pero después podrán darse cuenta de lo beneficioso que les resultó el regalo.

Algo para ponerse
Los hijos dan por sentado que debemos comprarles ropa con frecuencia, cada vez que quieran o para cada ocasión especial del año (que en el caso de lo jóvenes, pueden ser varias veces al mes).  Yo recuerdo cuando estaba chica, que mi mamá solo me compraba ropa nueva para época de Navidad o cumpleaños.  Podía considerarse un regalo aburrido, pero era algo necesario y además a mi gusto, y luego me sentía muy cómoda y feliz en mis ropas nuevas.

Algo para leer 
Enseñarle a nuestros hijos el hábito de la lectura en esta época es un desafío.  Entre la televisión por cable y el internet, los videos y películas para alquilar, leer les resulta aburrido y lento.  Pero quienes crecimos leyendo sabemos que la lectura es una experiencia maravillosa, y está en nuestras manos demostrárselo a nuestros niños.  Si desde pequeños les leemos libros de cuentos y los involucramos en la lectura poco a poco irán aprenciando lo entretenido que es, y siempre podremos regarlarles un libro.

 

lunes, 8 de julio de 2013

Lo que un hombre sembró

Cuando estaba en el secundario, el bravucón de tercer año medio un peñetazo en el estómago.  No solo me dolió sino que me enfureció, aunque debo admitir que mas intolerables me resultaron el mal rato y la humillación.  ¡Quería vengarme a toda costa!  Planeé encontrarlo al día siguiente en el estacionamiento de bicicletas y darle una paliza.

Por alguna razón, le conté mi plan a Nana, mi abuela.  Gran error. Me dio uno de esos sermones de cuatro horas (esa mujer si que hablaba).  El sermón fue un plomo, pero en otras cosas, recuerdo vagamente que me dijo que no necesitaba preocuparme por él.  Dijo: "las buenas acciones tienen consecuencias buenas, y las malas acciones, consecuencias malas".  Le dije -de buenas maneras, obviamente- que estaba harto.  Que yo hacía cosas buenas todo el tiempo y que lo único que obtenía a cambio era "basura" (no usé esa palabra).  No obstante, siguió en sus trece y dijo: "Cada buena acción que hagas volverá a ti algún día y cada cosa mala que hagas también volverá", insistió.

Tardé treinta años en comprender la sabiduría de sus palabras.  

Nana vivía en una pensión en Laguna Hills, California.  Todos los jueves pasaba por allí y salíamos a comer.  Siempre la encontraba muy bien vestida y sentada en una silla junto a la puerta de la calle.  Recuerdo con toda nitidez nuestra última cena juntos antes de que la internaran en un hospital.

Fuimos a un restaurante muy simple atendido por una familia.  Yo pedí un bife para Nana y una hamburguesa para mi.  Llegó la comida y yo empecé enseguida a comer.  Noté que Nana no comía.  Simplemente, miraba la comida en el plato.  Corrí mi plato a un costado, tomé el plato de Nana, lo acerqué y corté su carne en pedacitos.  Luego volví a poner el plato delante de ella.  Mientras con gran dificultad pinchaba la carne y se la llevaba a la boca, sentí el impacto de un recuerdo que enseguida hizo brotar lágrimas en mis ojos.  Cuarenta años antes, de chiquito, sentado a la mesa, Nana siempre tomaba la carne de mi plato y la cortaba en pedacitos para que yo pudiera comerla.

Habían pasada cuarenta años, pero la buena acción se veía recompensada.  Nana tenía razón.  Cosechamos exactamente lo que sembramos.  "Cada buena acción que hagas algún día volverá a ti."

¿Qué pasó con el bravucón de tercer año?
Se topó con el bravucón de cuarto.

Mike Buetelle
(Historia tomada del libro "Un Segundo plato de Sopa de Pollo para el Alma")


Reflexión:
Cada niño necesita una "Nana" en sus vidas, alguien que les de consejo, guía, apoyo y orientación; que los escuche y se asegure de estar siempre presente en sus vidas.  Después de todo, como alguien dijo alguna vez, dentro de cincuenta años no importará que clase de auto manejaste, en que casa viviste, que ropa usaste o cuanto dinero tenías en el Banco.  Pero el mundo probablemente haya llegado a ser un lugar un poco mejor, si fuiste importante en la vida de un niño.  

Bendiciones para todos y gracias por esperarme de vuelta.


Entradas populares