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miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA SEXALESCENCIA

Un amigo me ha compatirdo este texto recientemente.  Entiendo que fue escrito por Antonio Ramírez (escritor) y quisiera compartirlo con ustedes porque me pareció sumamente interesante.  Así que aquí se los dejo...
 
Si miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene alrededor de sesenta años:
 
LA SEXALESCENCIA es una generación que ha echado fuera del idioma la palabra "sexagenario", porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales la posibilidad de envejecer. Se trata de una verdadera novedad demográfica parecida a la aparición en su momento, de la "adolescencia", que también fue una franja social nueva que surgió a mediados del Siglo XX para dar identidad a una masa de niños desbordados, en cuerpos creciditos, que no sabían hasta entonces dónde meterse, ni cómo vestirse.
 
Este nuevo grupo humano que hoy ronda los sesenta o setenta años, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria. Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura latinoamericana le dio durante décadas al concepto del trabajo. Lejos de las tristes oficinas de J.C. Onetti o Roberto Arlt, esta gente buscó y encontró hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganó la vida con eso. Supuestamente debe ser por esto que se sienten plenos; algunos ni sueñan con jubilarse. Los que ya se han jubilado disfrutan con plenitud de cada uno de sus días sin temores al ocio o a la soledad, crecen desde adentro en uno y en la otra. Disfrutan el ocio, porque después de años de trabajo, crianza de hijos, carencias, desvelos y sucesos fortuitos bien vale mirar el mar con la mente vacía o ver volar una paloma desde el 5º piso del departamento.
 
Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante. Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad, cuando sus madres sólo podían obedecer y de ocupar lugares en la sociedad que sus madres ni habrían soñado con ocupar. Esta mujer sexalescente pudo sobrevir a la borrachera de poder que le dio el feminismo de los 60s, en aquellos momentos de su juventud en los que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad. Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron carreras que siempre habían sido exclusivamente masculinas, otras eligieron tener hijos, otras eligieron no tenerlos, fueron periodistas, atletas o crearon su propio "YO, S. A.". Pero cada una hizo su voluntad. Reconozcamos que no fue un asunto fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente. 
 
Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo que no son personas detenidas en el tiempo; la gente de "sesenta o setenta", hombres y mujeres, maneja la compu como si lo hubiera hecho toda la vida. Se escriben, y se ven, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar a sus amigos y les escriben un email con sus ideas y vivencias. Por lo general están satisfechos de su estado civil y si no lo están, no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental. A diferencia de los jóvenes; los sexalescentes conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona, toma nota, a lo sumo… y a otra cosa.
 
La gente mayor comparte la devoción por la juventud y sus formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo… Ellos, los varones no envidian la apariencia de jóvenes astros del deporte, o de los que lucen un traje Armani, ni ellas, las mujeres, sueñan con tener la figura tuneada de una vedette. En lugar de eso saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia.
 
Hoy la gente de 60 ó 70, como es su costumbre, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, porque la juventud también está llena de caídas y nostalgias y ellos lo saben. La gente de 60 y 70 de hoy celebra el Sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo… Quizás por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los del siglo XXI.
 
Excelente reflexión; está tan buena que espero que la compartan, sobre todo con algún miembro de esta nueva franja social Sexalescencia.
 
Gracias a mi amigo Régulo por compartirla conmigo.
 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Las 20 mejores canciones para hacer el amor (según Spotify)

Spotify, el servicio de música en línea, acaba de publicar un estudio que explora las canciones que las personas ponen para entrar en estado de ánimo amoroso.  Una nueva investigación revela el día de hoy, la importancia de la música en nuestra vida amorosa. 

El psicólogo musical londinense, Daniel Müllensiefen de la Universidad Goldsmith de
Londres, en asociación con Spotify, encuestó a 2,000 británicos entre las edades de 18 y 91 años de edad, con una división de género casi igual, con la intención de examinar la relación entre la música, el romance y la seducción.

Desde un punto de vista neurocientífico, sabemos que la música puede activar los mismos centros de placer del cerebro que también responden a las recompensas mucho menos abstractos tales como alimentos, drogas e incluso el sexo.

Aquí están las mejores canciones que a la gente le gusta escuchar cuando hacen el amor:


Para quienes son usuarios de Spotify, han creado una serie de listas de reproducción románticas basadas en la votación de la encuesta. Estas listas pueden ser fácilmente vinculadas o escuchadas en noticias, blogs y medios sociales utilizando los enlaces que puede encontrar aquí (listados completos en notas a los editores).

jueves, 1 de marzo de 2012

Haga deporte si quiere tener 'buen sexo'

Mejora el flujo sanguíneo en el área genital y por tanto la función sexual. Las mujeres sedentarias tienen una peor sexualidad que las activas
 
Si no se anima a hacer deporte para mejorar su estado físico y psíquico, prevenir las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o la obesidad, tal vez el argumento que le propone ahora la ciencia le motive más: el sexo. No sólo la buena función sexual de los hombres depende del flujo sanguíneo en los genitales, también la de las mujeres. Los problemas sexuales de la mayoría de ellas con la excitación y la respuesta sexual se deben a un flujo insuficiente en el área genital.
 
Sin embargo, practicar ejercicio de forma regular puede contribuir, y mucho, a mejorar el flujo sanguíneo en el clítoris y potenciar así la función sexual femenina.  Omer Faruk Karatas, de la Universidad Faith, en Ankara (Turquía), es el autor principal de una investigación que lo confirma.
 
El doctor Faruk asevera: "Este es el primer estudio que compara a atletas de élite y mujeres sanas respecto a la función sexual y el flujo sanguíneo del clítoris. El objetivo era evaluar los efectos de practicar ejercicio de forma regular en ambos grupos".
 
El clítoris es un "órgano eréctil que contribuye significativamente a la función sexual, especialmente durante la excitación y las distintas fases del orgasmo. Las medidas de su flujo sanguíneo con ultrasonido doppler (técnica especial que evalúa la circulación de la sangre a través de los vasos sanguíneos) se están llevando a cabo frecuentemente con el fin de establecer la función o la disfunción sexual femenina, por ejemplo tras el consumo de medicación o de una cirugía de genitales", declara el director del ensayo.
Pruebas de ultrasonido
Por este motivo, los científicos llevaron a cabo la prueba en 25 jugadoras de balonmano y voleibol de entre 20 y 45 años, sexualmente activas, que practicaban ejercicio regular (un mínimo de cuatro horas al día). A todas ellas las compararon con otras tantas mujeres sanas, con la misma media de edad, que realizaban dos horas de deporte a la semana, según publica 'Journal of Sexual Medicine' .
 
"Ninguna de las atletas usaba testosterona u otras hormonas anabolizantes. Tampoco ninguna de las participantes padecía enfermedad genitourinaria, vascular, endocrina, ni había tenido un hijo en los seis meses previos al ensayo", comenta el doctor Faruk.
 
Además de realizar la prueba doppler a todas las integrantes del estudio, los científicos llevaron a cabo un cuestionario que evaluó la función sexual y que tiene en cuenta entre otros aspectos, el deseo, la lubricación, el orgasmo, la satisfacción...
Evidencias
"Nuestro estudio demuestra que, efectivamente, el ejercicio regular incrementa el flujo sanguíneo en el clítoris", explica Omer Faruk Karatas. Se suma a este hecho que las atletas confesaron tener una mejor función sexual que las mujeres sanas del trabajo.
 
"Creemos que podemos obtener resultados similares para las mujeres que practican ejercicio regular", agrega el científico.
 
Santiago Palacios, director del Centro Médico Instituto Palacios Salud de la Mujer (Madrid), confirma que "el deporte es una de las dos herramientas (la otra es el alcohol a dosis moderadas) que ha demostrado su utilidad a la hora de mejorar el flujo sanguíneo en la zona genital de hombres y mujeres".
 
El ejercicio funciona, según este experto, a dos niveles: "elevando las endorfinas, que actúan como un neuromodulador y aumentando el flujo sanguíneo. Se sabe que ambas vías mejoran la función sexual de hombres y mujeres. También está demostrado que las mujeres que realizan ejercicio regular tienen mejor función sexual que las sedentarias".
 
Fuente de referencia: ElMundo.es

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