miércoles, 6 de abril de 2016

Poema de Una Marioneta

Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...

No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo. 

Gabriel Garcia Marquez

Reflexión
Tantas cosas que agradecer, pero que damos por sentado. Al mirar de cerca, podemos darnos cuenta de lo preciado que son cada minuto de nuestra existencia, como para tratar de disfrutarlos al máximo, cuando en realidad, muchos de nosotros vivimos como marionetas guardadas en la maleta.

jueves, 17 de marzo de 2016

Y Dios me hizo Mujer

Poema de Gioconda Belli

Y Dios me hizo mujer, 
de pelo largo,
ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller 
de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara 
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños, el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

martes, 8 de marzo de 2016

En este Día Internacional de la mujer, recordemos lo que realmente es ser mujer

En este Día Internacional de la mujer, mucho se habla sobre la lucha por una igualdad de género en la sociedad o la lucha de la mujer por su participación, en igualdad con el hombre, en la sociedad. Mucho se habla de la historia y los logros políticos, económicos y sociales de todas las mujeres, y de que esta fecha es reconocida por la ONU desde 1975 y designada a la reivindicación de los derechos de la mujer.

Sin embargo, hoy no voy hablar de eso, sino del significado de ser mujer en nuestro tiempo...

Durante siglos, la mujer ha luchado para tener los mismos derechos que los hombres, y aunque al día de hoy, parece haberlo logrado, siguen habiendo diferencia en los salarios, que en muchos casos son menores para las mujeres, y los puestos gerenciales o de alto rango, en los que no siempre hay iguales oportunidades para las mujeres. Pero si analizamos cuidadosamente estos logros a medias, podemos percatarnos de que tienen un alto precio.

Los hombres que trabajan y tienen una familia, se sienten identificados como exitosos profesionales y buenos padres. Sin embargo, las mujeres profesionales, no solo deben ser excelentes al 100% para competir al mismo nivel de los hombres, sino también deben ser madres al 100%, administradoras del hogar al 100%, y deben estar al pendientes de las necesidades de cada miembro de su familia.

En una familia regular, en donde ambos padres trabajan, y probablemente llegan a casa a la misma hora, aunque el padre ayuda con algunas cosas, como sacar la basura, pasear al perro y ponerle agua o comida, o regar las plantas, es la mujer quien tiene que estar pendiente de todo, desde sacar la carne para la comida del día siguiente, leer y firmar los permisos para la escuela, preparar las loncheras, colocar víveres agotados en la lista de las compras, hasta revisar a los niños, dejar todo recogido y las puertas trancadas antes de irse a dormir. Y obviamente también deben estar disponibles para conversaciones especiales con los hijos, cuando éstas sean necesarias. Todo esto, sin considerar el hecho de que también tiene que atenderse a si misma, ponerse las cremitas, recogerse el cabello, sacar la ropa del día siguiente, darse un baño, limarse las uñas, etc.

Y lo anterior es solo un ejemplo de lo que ocurre cuando llegamos a casa. Porque durante el día, no solo nos dedicamos a nuestro trabajo, sino que también debemos estar pendientes de comprar regalos para las invitaciones de cumpleaños de los hijos, llevar los niños al doctor, coordinar telefónicamente entregas de diversas cosas, ir al supermercado, llevar al perro al veterinario, planificar eventos familiares, hacer reservaciones por internet para cines, restaurantes o conciertos, pagar los gastos familiares, ya sea por banca en línea o en algún comercio en particular, y llevar o buscar a los niños a actividades extracurriculares que pueda haber al final del día.

Como yo lo veo, no importa cuanta ayuda tengamos, todas las cosas que tenemos que hacer como mujeres a lo largo del día, todos los días del año, constituyen un trabajo constante, interminable, poco notable y no siempre agradecido. Lo que demuestra que las mujeres somos multitasking (multitarea), malabaristas y sin lugar a dudas estamos hechas para el largo metraje. O como dice este post del 2011, "Las mujeres somos los máximo".

Queríamos ser iguales a los hombres, pero resultó que los hombres son los que se parecen un poco a nosotras, por eso el Día de la Mujer/Madre debiera ser todos los días del año.

Feliz Día Internacional de la Mujeres a todas esas mujeres bellas, fuertes y cariñosas, porque tienen razones para celebrar todos los días del año.


domingo, 6 de marzo de 2016

TE DESEO TIEMPO

Poema de los Indios Americanos
 No te deseo un regalo cualquiera,
te deseo aquello que la mayoría no tiene,
te deseo tiempo, para reir y divertirte,
si lo usas adecuadamente podrás obtener de él lo que quieras.
Te deseo tiempo para tu quehacer y tu pensar
no sólo para ti mismo sino también para dedicárselo a los demás.
Te deseo tiempo no para apurarte y andar con prisas
sino para que siempre estés contenta/o.
Te deseo tiempo, no sólo para que transcurra,
sino para que te quede:
tiempo para asombrarte y tiempo para tener confianza
y no sólo para que lo veas en el reloj.
Te deseo tiempo para que toques las estrellas
y tiempo para crecer, para madurar. Para ser tú.
Te deseo tiempo, para tener esperanza otra vez y para amar,
no tiene sentido añorar.
Te deseo tiempo para que te encuentres contigo misma/o,
para vivir cada día, cada hora, cada minuto como un regalo.
También te deseo tiempo para perdonar y aceptar.
Te deseo de corazón que tengas tiempo,
tiempo para la vida y para tu vida.

sábado, 16 de enero de 2016

Reglas de la vida para decidir y actuar

A todos nos ha pasado.  Hay que tener cuidado, porque nuestro estado de ánimo juega un papel preponderante, cuando de tomar decisiones se trata.

Cuando uno está feliz todo se ve color de rosa, y cualquier cosa nos parece simple.  La alegría nos impide ver las posibles complicaciones, y entonces, no calculamos con cuidado las promesas u ofrecimientos que podemos hacer. Y creo que hablo por todos, cuando digo que algunas veces, esto nos ha costado caro.

Cuando se está enojado, no solo se trata de no responder, sino también de no tomar decisiones. Yo soy justamente del tipo de persona, que cuando estoy disgustada, quiero decidir los castigos para todos los involucrados, y una vez que se me pasa, me percato de lo exagerada de mi reacción y lo poco realista de mis decisiones, así que me ha tocado aprender a relajarme y esperar un rato, antes de empezar a disparar rayos estilo Zeus. Y si de contestar hablamos... definitivamente, cuando estamos enojados es el mejor momento para practicar la meditación transcendental, enfocarnos en nuestra respiración o simplemente mordernos la lengua, porque es en estos momentos, que los peores vituperios salen de nuestras bocas.

Y cuando estamos tristes, nos parece que el mundo se acaba y nada tiene sentido ni remedio. Nuestro termómetro de pesimismo está al máximo, y a veces, hasta quisiéramos que la tierra se abriera y nos tragara. Mal momento para pensar, mucho menos para tomar decisiones. Nuestro cerebro está en corto circuito y no logramos hilar pensamientos lo suficientemente coherentes como para decidir racionalmente sobre algo, sobre todo si se trata de algo muy serio.

Así que para vivir sin remordimientos, sigue estos simples consejos:
  1. No prometas cuando estés feliz
  2. No respondas cuando estés enojado
  3. No decidas cuando estés triste


Feliz Semana,

lunes, 4 de enero de 2016

Plegaria Budista por el perdón ... para empezar el 2016


Esta es una buena forma de empezar el año, con el compromiso de encontrar siempre en nuestros corazones, la forma de perdonar, no solo a los demás sino también a nosotros mismos; con el compromiso de evitar hacer daño a los demás, y si llegara a suceder, saber reconocerlo y pedir perdón por ello, con total conciencia y humildad; pero sobre todo, con el compromiso de no guardar rencor, de perdonar con total sinceridad desde lo mas profundo de nuestro corazón, sin ningún rastro de hipocresía.

Pero para lograr esto, primero tenemos que tratar de superar nuestras propias confusiones, perdonarnos a nosotros mismos y amarnos con total honestidad.

Que este nuevo año que ha comenzado sea mejor que el anterior en todos los aspectos, nos traiga prosperidad mental, incremento de nuestra inteligencia emocional, nos permita crecer como seres espirituales y alcanzar la claridad de pensamiento necesaria para lograr nuestras metas y consumar nuestros sueños.

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