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miércoles, 7 de diciembre de 2011

La vida sedentaria es peligrosa para la salud


Nuestro actual estilo de vida incluye una serie de adelantos tecnológicos que nos hacen la vida más fácil con poco esfuerzo. Esto ha producido que nuestra actividad física haya sido reducida tremendamente.  Aunque tenemos días muy ajetreados, y pareciera que nos la pasáramos corriendo de un lado a otro, en realidad pasamos mucho tiempo, sentados en el escritorio o en reuniones, y hasta en el auto en medio del tráfico.  

Estamos tan ocupados todo el día, que no nos queda tiempo (ni energía) para hacer ejercicio, y cuando llegamos a casa en la noche, estamos tan cansados que ni siquiera deseamos hacer ejercicio.  Incluso, nuestros niños pasan mucho tiempo en actividades sedentarias como la computadora, televisión o video juegos, y realizan poco o ningún deporte o actividades al aire libre.

El cuerpo se adapta a nuestro estilo de vida; si dejamos de usar los músculos, se ponen flácidos y pierden tonicidad, y lo mismo pasa con nuestro metabolismo que se vuelve más lento.

La vida sedentaria es un riesgo para la salud, y se sabe que ocasiona enfermedades cardiovasculares, diabetes y hasta problemas en el colon; de hecho, solo en Europa, se le atribuye a la vida sedentaria, el 10% de las muertes anuales.  El exceso de peso coincide con un alto grado de inactividad física, y la obesidad o el sobrepeso, constituyen otro grave riesgo para la salud, ya que altera la circulación sanguínea y contribuye al síndrome metabólico, patologías cardiovasculares y diabetes. 

La actividad física regular aporta múltiples beneficios para la salud, algunos de los cuales podemos mencionar: mejora el nivel de triglicéridos, la densidad ósea, la sensibilidad a la insulina, la capacidad cardio-respiratoria y hasta la autoestima y sensación de bienestar; reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión, diabetes, obesidad, depresión, patología biliar, e incluso algunos tipos de cáncer. Disminuye la ansiedad, el estrés y sus efectos, y ayuda a conciliar mejor el sueño. Y por supuesto, ayuda a perder peso.

Sin embargo, aunque todo esto es muy cierto, yo no le recomendaría a nadie que saliera corriendo hacer ejercicio o pagara la membrecía de un gimnasio.  Si no podemos adelgazar es porque nuestro metabolismo está lento, y aunque el ejercicio ayuda a aumentar el metabolismo, como muchas cosas en la vida, hay que hacerlo de forma gradual.  La Organización Mundial de la Salud recomienda realizar 30 minutos al día de actividad física moderada, pero si usted ha pasado los últimos años practicando la vida sedentaria, hay que llegar a esos 30 minutos diarios, poco a poco.

Los hábitos saludables no solo incluyen el ejercicio, sino también la alimentación adecuada.  Si nuestro metabolismo está lento y nuestra alimentación es deficiente, o ingerimos muchas grasas y carbohidratos, entonces nuestros niveles de energía deben estar bajos.  

Como yo lo veo, hay tres pasos fundamentales para aumentar nuestro metabolismo, recuperar la energía, perder peso y mejorar la salud:
  • Mejorar la nutrición: evitar aquellos alimentos que sabemos que no debemos comer, y complementarla con los suplementos necesarios para recuperar la energía (obviamente, esto último acorde con la edad).
  • Mantenernos apropiadamente hidratados: para eliminar toxinas con mayor facilidad y evitar una posible deshidratación por el ejercicio.
  • Realizar ejercicio de forma regular: en este caso de forma gradual.

Esto significa que antes de pensar en ponernos hacer ejercicio, necesitamos modificar nuestros hábitos alimenticios para mejorar nuestro nivel de energía.  Luego de unas dos semanas de estar comiendo adecuadamente, debemos haber recuperado algo de energía y podemos empezar a realizar ejercicios moderados de manera gradual inicialmente, para darle una oportunidad al cuerpo a que se acostumbre a la nueva rutina.

Hay que tener presente que nuestra capacidad respiratoria actual quizás no está funcionando al máximo, por lo cual ciertos ejercicios pueden hacerle sentir que le falta la respiración; tomando esto en cuenta, debe disminuir la intensidad del mismo (por ejemplo, si al caminar se queda sin aire, quizás deba bajar la velocidad).  De la misma forma, nuestra capacidad muscular también puede verse impactada, de manera que podemos sentir molestia o dolor muscular luego de realizar ejercicios.  Algo de molestia o dolor leve es normal, pero si el dolor muscular es severo, debe reconsiderar el tipo de ejercicios que está realizando, ya sea cambiarlo por otro o reducir la intensidad.

Cualquier ejercicio es bueno a la hora de subir el metabolismo, pero mi favorito, mas barato y que no requiere comprar ningún equipo especializado, es caminar.  Lo recomendable inicialmente es caminar sólo hasta que se produzca un leve sudor en su piel. En este punto el metabolismo ha aumentado lo suficiente como para generar el calor que provoca sudor en la piel, es decir que ya se logró subir el metabolismo con el ejercicio. 

El éxito para mantener una rutina constante de ejercicio es precisamente empezar lento, de manera que su cuerpo no se vea extremadamente forzado, e ir avanzando a su propio ritmo.  Por ejemplo, no debe empezar corriendo, porque sus músculos no están preparados para eso; primero debe realizar caminatas suaves e ir avanzando poco a poco, tanto la velocidad como el tiempo de duración.  Estos incrementos deben ser graduales, más o menos de la siguiente forma:
  • Primera semana: realice ejercicio por 15 minutos 3 veces por semana
  • Segunda semana: puede hacerlo 20 minutos 4 veces por semana
  • Tercera semana: puede aumentar a 25 minutos manteniendo 4 veces por semana, o mantener los 20 minutos e incrementar a 5 días semanales.
  • Cuarta semana: podría intentar 30 minutos por 5 días
  • Y de ahí en adelante, puede incrementar o mantener la cantidad de días según le resulte más cómodo.

Yo pienso que este tipo de rutina no está escrito en piedra.  Obviamente, si está enfermo, no debe hacer ejercicio.  Si está muy cansado, puede hacer quizás unos 10 o 15 minutos ese día.  Pero si el día realmente no le alcanzó, y no hizo ejercicio, yo no soy fanática de excederme en el tiempo de ejercicio, ni para compensar por no haberlo realizado el día anterior, pero si usted quiere, puede intentarlo.  

Cada persona tiene su propio ritmo, y puede que a usted le funcionen 20 minutos diarios 5 veces a la semana, y otras personas prefieran hacer 15 minutos diarios todos los días, y por supuesto habrá quienes quieran y puedan hacer 30 minutos diarios todos los días.  Para que pueda sentirse bien consigo mismo, le toca a usted encontrar el ritmo particular que le que garantice el éxito de su intento y le haga sentirse cómodo y saludable.

jueves, 18 de agosto de 2011

Demasiada televisión podría quitarle años de vida

image Pasar los días frente al televisor podría acortar la expectativa de vida, según un estudio reciente.  Los expertos señalan que el motivo podría ser que las personas comen más y se mueven menos cuando están frente a la pantalla.

Investigadores de Australia descubrieron que las personas que pasan un promedio de seis horas al día viendo televisión, podrían vivir cerca de cinco años menos que las personas que no ven televisión.  Por cada hora de televisión que se vea luego de los 25 años, el período de vida se reduce por 22 minutos, según uno de los investigadores que lidera el estudio,  Dr. J. Lennert Veerman, de la Universidad de Queensland.  El informe fue publicado en la edición en línea del 15 de agosto de la revista British Journal of Sports Medicine.

Pero otros expertos advirtieron que el estudio no demostró que ver televisión provoca que las personas mueran antes, solo que había una asociación entre ver mucha televisión y una vida más corta.  Aunque una relación directa entre ver televisión y vivir menos es muy provocadora, es casi seguro que los daños de la televisión sean indirectos, apuntó el Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación para la Prevención, de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale.

"Por regla general, mientras más tiempo pasamos viendo televisión, más tiempo pasamos comiendo sin darnos cuenta y menos tiempo pasamos realizando actividades físicas", dijo Katz. "Comer más y hacer menos ejercicio, a su vez, significa un mayor riesgo de obesidad, y las enfermedades crónicas que tiende a preceder, en especial la diabetes, enfermedades cardiacas y cáncer".

Otra explicación de la posible relación podría ser que las personas que ven demasiada televisión "están solas, aisladas o deprimidas, y esas afecciones a su vez, podrían ser las verdaderas causas de mortalidad prematura", añadió.

En el estudio, los investigadores usaron datos de 11,000 personas, a partir de los 25 años que participaron en el Estudio australiano sobre obesidad, diabetes y estilo de vida, que incluía información sobre cuánta televisión veían las personas por semana. Los investigadores también usaron cifras nacionales sobre población y mortalidad.

En 2008, los adultos australianos vieron un total de 9.8 mil millones de horas de televisión. El 1% de esta cifra correspondía las personas que veían más de seis horas de televisión al día.

Las estadísticas sugieren que ver demasiada televisión podría ser tan peligroso como fumar y no hacer ejercicio, y reduciendo de igual manera la expectativa de vida, señalaron los investigadores.  Por ejemplo, fumar cigarrillos puede reducir la expectativa de vida en más de cuatro años luego de los cincuenta. Eso representa 11 minutos de vida perdidos por cada cigarrillo, lo que equivale a media hora de ver televisión, dijeron los investigadores.

Sin televisión, los investigadores calcularon que la expectativa de vida de los hombres sería 1.8 años más larga, y de las mujeres 1.5 años más larga.

"Aunque usamos datos australianos, es probable que los efectos sean comparables en otros países industrializados y en desarrollo, dada la gran cantidad de tiempo que se gasta viendo televisión y las similitudes en los patrones de enfermedades", señalaron los investigadores.

El Dr. Gregg Fonarow, jefe asociado de cardiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que "hay un incremento en la evidencia de que la cantidad de tiempo que se usa en actividades sedentarias como ver televisión, independientemente del tiempo que se use en ejercicio útil, podría afectar la salud de forma adversa".

Y aunque participar en un programa regular de ejercicio puede ayudar, tal vez no sea suficiente para compensar los riesgos de pasar gran parte del día, ya sea en el trabajo o en la casa, sin hacer nada de ejercicio.  "Mantenerse activo y reducir el tiempo sedentario podría resultar beneficioso en la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, y siempre debe considerarse como parte de un abordaje integral para mejorar la salud cardiovascular", añadió Fonarow.

El Dr. Robert J. Myerburg, profesor de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami, añadió que "un estilo de vida sedentario puede reducir la expectativa de vida".  Myerburg no está seguro de por qué pasarse el tiempo sentado es malo para la salud. "Es mejor considerarlo desde una perspectiva positiva", afirmó. "O sea, que un estilo de vida físicamente activo proporciona protección".

Fuente: HealthDay

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