lunes, 15 de octubre de 2012
Diferencias entre Jefe y Líder
martes, 25 de septiembre de 2012
La importancia de la organización efectiva
sábado, 17 de septiembre de 2011
Los Anteojos
Una vez, un hombre se dio cuenta que no veía bien, no solo al querer leer, sino al caminar por la calle; las caras de las personas las veía borrosas, a veces, incluso se sentía mareado. Por este motivo decidió ir a un oculista.
El médico le recetó un par de anteojos, que por el aumento que tenían, eran bastante pesados. Al poco tiempo de usarlos, la nariz empezó a protestar.
-"¡Eh, estos anteojos son muy pesados, me molestan! ¿Y por qué tengo que aguantarlos yo, si funciono bien?"
Los ojos le respondieron: - "Ten paciencia, es que no vemos bien y dependemos de ti para que sostengas los lentes".
-"No estoy de acuerdo, arréglenselas como puedan, a mí esto me molesta y no es mi culpa", volvió a protestar la nariz.
-"¡No te quejes tanto, que nosotros también los estamos sosteniendo y no armamos semejante escándalo!", gritaron las orejas, cansadas de escucharla.
Sin embargo, la nariz no hizo caso a las razones ni súplicas de los demás, y disimuladamente comenzó a corcovear, se movía de abajo para arriba, de un costado al otro, hasta que se movió de tal manera que los anteojos se cayeron al piso.
Claro está, en ese momento el buen hombre iba caminando por la calle y al caérsele los anteojos, tropezó y cayó con todo su peso hacia adelante.
Y adivina … ¿qué se rompió?
La nariz.
Reflexión
Esta historia nos habla del trabajo en equipo, de compartir las tareas con quienes nos rodean. Muchas veces, aunque sea necesario, nos resulta muy difícil lo que tenemos que hacer por el bien común, y a veces, por egoísmo o pereza, no nos damos cuenta que el beneficio es para todos, incluyéndonos a nosotros mismos. Cuando tengamos esos momentos de dudas en los que no deseamos participar del trabajo en equipo, recordemos la nariz, y tratemos de ser mas como las orejas. Un Bendecido Fin de Semana para todos!!!
domingo, 3 de abril de 2011
Asamblea en la carpintería
Cuentan que en la carpintería hubo una vez una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado ruido! Y, además, se pasaba el tiempo golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo; dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo. Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija.
Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, a condición de que fuera expulsado el metro que siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo. Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el serrucho, y dijo: "Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron entonces, un equipo capaz de producir muebles de calidad. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos. Observa y lo comprobarás. Cuando en un grupo se buscan a menudo los defectos en los demás, la situación se vuelve tensa y negativa.
En cambio, al tratar con sinceridad de percibir los puntos fuertes de los demás, es cuando florecen los mejores logros humanos. Es fácil encontrar defectos, cualquiera puede hacerlo, pero encontrar cualidades, eso es para espíritus superiores que son capaces de inspirar todos los éxitos humanos.
Entradas populares
-
Tan seguro como el sol, que sale en el firmamento, tan sincero como el beso que se da de corazón; tan continuo como el río del campo se...
-
Come mucho arroz integral. Dale a la gente mas de lo que esperan y hazlo con gusto. Memoriza tu poema favorito. No creas en todo lo que es...
-
No te deseo un año maravilloso donde todo sea bueno. Ese es un pensamiento mágico, infantil, utópico. Te deseo que te animes a mirarte...










