viernes, 4 de noviembre de 2011

La sorprendente oración de un niño

Señor, no quiero pedirte nada especial ni inalcanzable, como ocurre con otros niños que se dirigen a Ti cada noche.

Tú que eres bueno y proteges a todos los niños de esta tierra, hoy quiero pedirte un favor, sin que se enteren mis padres.

Transfórmame en un televisor, para que mis padres me cuiden como cuidan al televisor, para que me miren con el mismo interés con que mi madre mira su telenovela preferida, o mi padre su programa deportivo.

Quiero sentir sobre mí la preocupación que experimentan mis padres cuando comienza a fallar el televisor y rápidamente llaman al técnico.
 

Quiero hablar como ciertos animadores que cuando lo hacen, toda mi familia calla para escucharlos con atención, sin interrumpirlos.

Deseo ver a mi madre suspirar frente a mí, como lo hace cuando ve los trajes de última moda o ver reír a mi padre, como lo logra el humorista o comediante del momento o simplemente que me crean cuando les cuento mis historias de fantasías.

Quiero representar al televisor para ser el rey de la casa, el centro de atención que ocupa el mejor lugar para que todas las miradas se dirijan a mí. 

Quiero ser televisor para ser el mejor amigo de mis padres, el héroe favorito, el que más influya en sus vidas, el que recuerde que soy su hijo y el que ojalá les mostrara más paz que violencia. 

¡¡¡Señor, por favor déjame ser televisor aunque sea por un día!!! 

Desconozco el autor

1 comentario:

  1. ¡Wow! Eso deberia calar muy hondo a todos los padres distraídos que no valoran sus grandes tesoros: sus hijos :)

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