martes, 5 de septiembre de 2017

FAMILIA, LUGAR DE PERDÓN...

No existe familia perfecta. 
No tenemos padres perfectos, 
no somos perfectos, 
no nos casamos con una persona perfecta, 
ni tenemos hijos perfectos. 
Tenemos quejas unos de otros. 
Nos decepcionamos los unos a los otros. 

Por lo tanto, no existe un matrimonio saludable ni familia saludable sin el ejercicio del perdón. El perdón es vital para nuestra salud emocional y sobrevivencia espiritual. Sin el perdón, la familia se convierte en un escenario de conflictos y un cúmulo de agravios. Sin el perdón la familia se enferma. El perdón es la esterilización del alma, la limpieza de la mente y la liberación del corazón. Quien no perdona no tiene paz en el alma ni comunión con Dios. 

La amargura es un veneno que intoxica y mata. Guardar amargura en el corazón es un gesto autodestructivo. Es autofagia. Quien no perdona enferma físicamente, emocionalmente y espiritualmente. 

Es por eso que la familia tiene que ser un lugar de vida y no de muerte; territorio de curación y no de enfermedad; sitio de perdón y no de culpa. 

El perdón trae alegría donde un dolor produjo tristeza; y curación, donde la amargura ha causado enfermedad.

Papa Francisco

Si te gustó, compártelo con las familias que conozcas. Nunca sabemos en que familia se puede estar desarrollando una guerra interna que siembra amargura en los corazones de quienes la libran, merma la posibilidad de mejorar unos con otros y demostrar amor.

Gracias a Xenia por compartirnos tan bella imagen.
Que tengas un maravilloso día y una espléndida semana!

martes, 25 de julio de 2017

Héroes Anónimos de la Basura

Hace un tiempo atrás, publicaron en la redes sociales una historia sobre un trabajador del servicio de recolección de basura, que en realidad me impresionó, y desde entonces he querido comentar al respecto. Aquí les dejo la historia y mas abajo, mi reflexión.

Soy trabajador recolector de basura. Ayer me clavé una jeringa en mi mano cuando quise recoger una bolsa. Días anteriores encontré una bolsa llena de espinas que de milagro no me pasó nada. A veces pienso. Como la gente nos ve? Que pensarán de nosotros? O que se les cruza por la cabeza a la hora de dejar estas cosas en la basura.
Lamentablemente la peor parte me la llevé yo, que durante un año debo hacerme análisis de sangre. No dejemos las cosas por dejar, si usaste una jeringa déjala dentro de una botella, si vas a tirar vidrio, déjalo dentro de una caja o envuelto en diario. Si vas a tirar una bolsa llena de ramas con espinas escribe un cartelito, si llueve tapa tus tambos ya que se ponen muy pesados. No dejes que se rompan las bolsas. No somos cualquier cosa como muchos piensan, somos seres humanos, también tenemos familia que nos esperan, hijos que quieren vernos, después de largas jornadas de trabajo. Somos igual que ustedes! Corremos muchos riesgos por recoger la basura día a día.

Esta historia nos recuerda que detrás de cada servicio que usamos, se encuentran seres humanos de carne y hueso como nosotros, que pueden ser afectados por la forma como nosotros manejamos las cosas.

Es cierto que cuando vamos a echar desechos a la basura (llámese tinaco o basurero), no pensamos mucho al respecto de como se debe disponer de ella, no por falta de consciencia o por mala intención,   sino porque no hemos crecido pendiente de cosas como estas. Yo misma soy de las que cuando debo botar vidrios rotos, los envuelvo en papel periódico y luego meto éste dentro de una bolsa, antes de echarlo a la basura; pero no pensando en los señores que recogen la basura, sino mas bien, por consideración con la persona que saca la bolsa de basura de mi casa, para que no vaya a cortarse.

Este testimonio me ha hecho recapacitar en cuanto a la forma como debemos disponer de ciertos desechos peligrosos para quienes manipulan las bolsas de basura, que en resumidas cuentas, son hombres y mujeres que proporcionan un servicio invaluable, manteniendo limpia nuestra ciudad, y que realizan su labor con sol, con lluvia, sin importar el clima y a cualquier hora del día, cuando así se les indique.

Tenemos que generar conciencia y cultura de consideración hacia el prójimo. Tener cuidado de como echamos a nuestros basureros, las latas con bordes filosos, vidrios rotos, agujas e inyecciones, y cualquier otra cosa que pueda resultar un peligro para los que manipulan la basura. Hay que disponer de estos materiales dentro de otros envases que eviten que se salgan y puedan lastimar a alguien. Quienes utilizan aguas hipodérmicas con frecuencia (para diabetes, alergia u otros tratamientos), deberíamos desecharlas siempre en un envase grande como un galón de leche o botella de vino, y echarla a la basura, cuando el recipiente esté lleno, en lugar de botar una inyección diaria o semanal, lo que incrementa el riesgo de causar daño a otros.

De igual forma, si tenemos la necesidad de botar algún objeto filoso o puntiagudo, como un cuchillo viejo u oxidado, alguna herramienta que ya no sirve (martillo, destornillador), etc., deberíamos tener el mismo cuidado de envolverlo en papel periódico o echarlo dentro de otro envase grande para que no pueda ser palpado directamente, evitando posibles heridas a los trabajadores de la recolección de basura.

También podríamos considerar la posibilidad de reciclar, evitando echar muchas cosas a la basura, como botellas de plástico, frascos de vidrio, latas, basura electrónica, papel y cartón. Esta acción disminuiría la cantidad de basura que generamos, disminuyendo la posibilidad de lastimarse al manipular la basura, y además, ayudaría a mantener mas limpio el medio ambiente y por ende, la ciudad.

Si tienes alguna otra idea para evitar posibles heridas relacionadas con la basura, déjanos tu comentario y así todos nos beneficiamos y seguimos aprendiendo.

Mil Bendiciones,

sábado, 13 de mayo de 2017

10 formas de amar

10 formas simples de demostrar amor y aprecio.
No siempre son fáciles pero vale la pena intentarlo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

El día que a Herbert le tocó ser héroe

En una fiesta organizada en una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un emotivo discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon.

Después de felicitar a la escuela y a todos los que trabajan en ella, este padre hizo el siguiente razonamiento:
"Cuando no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección. Pero mi hijo, Herbert, no puede aprender como otros niños lo hacen. No puede entender las cosas como otros niños. ¿Dónde está el orden natural de las cosas en mi hijo?"

La audiencia quedó impactada por la pregunta.

El padre del niño continuó diciendo:
"Yo creo que cuando un niño como Herbert, física y mentalmente discapacitado, viene al mundo, una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño".

Entonces contó que un día caminaba con su hijo Herbert cerca de un parque donde algunos niños jugaban baseball. Herbert le preguntó a su padre:
'¿Papá, tu crees que me dejen jugar?'


Su padre sabía que a la mayoría de los niños no les gustaría que alguien como Herbert jugara en su equipo, pero el padre también entendió que si le permitían jugar a su hijo, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales.

El padre de Herbert se acercó a uno de los niños que estaban jugando y le preguntó (sin esperar mucho) si Herbert podría jugar. El niño miró alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo:
"Estamos perdiendo por seis carreras y el juego está en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada".

Herbert se desplazó con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa, se puso la camiseta del equipo mientras su padre lo contemplaba con lágrimas en los ojos por la emoción.

Mientras Herbert se sentaba entre el grupo de los que esperaban su posibilidad de jugar, su padre lo contemplaba. Los otros chicos notaron algo muy evidente: la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado.

Al final de la octava entrada, el equipo de Herbert logró anotar algunas carreras pero aún estaban detrás en el marcador por tres.

Al inicio de la novena entrada, Herbert se puso un guante y jugó en el jardín derecho.

Aunque ninguna pelota llegó a Herbert, estaba obviamente extasiado solo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderías.

Al final de la novena entrada, el equipo de Herbert anotó de nuevo. Ahora con dos 'outs' y las bases llenas, la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Herbert era el siguiente en batear.

Con esta oportunidad, ¿dejarían a Herbert batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? Sorprendentemente, Herbert estaba al bate.

Todos sabían que un solo 'hit' era imposible porque Herbert no sabía ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola.

Sin embargo, mientras Herbert se paraba sobre la base, el 'pitcher', reconoció que el otro equipo estaba dispuesto a perder para brindarle a Herbert un gran momento en su vida, se movió unos pasos al frente y tiró la bola muy suavemente para que Herbert pudiera al menos hacer contacto con ella.

El primer tiro llegó y Herbert abanicó torpemente y falló.

El 'pitcher', de nuevo se adelantó unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador.

Esta vez, Herbert abanicó y golpeó la bola tan suavemente que ésta cayó justo enfrente del 'pitcher'. El juego podría haber terminado. El 'pitcher' podría haber recogido la bola y haberla tirado a primera base. Herbert hubiera quedado fuera y habría sido el final del juego. Pero, el 'pitcher' recogió la bola y la tiró muy alto, sobre la cabeza del niño en primera base, fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo.

Todos los espectadores en las graderías y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar 'Herbert corre a primera base, corre a primera'; nunca en su vida Herbert había corrido esa distancia, pero logró llegar a primera base. Corrió justo sobre la línea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado.

Todos gritaban, '¡Corre a segunda, corre a segunda!'. Herbert, recobrando el aliento, corrió con dificultad hacia la segunda base.

Para el momento en que Herbert llegó a segunda base, el niño del jardín derecho tenía la bola. Era el niño más pequeño del equipo y sabía que tenía la oportunidad de ser el héroe del día. Sólo tendría que tirar la bola a segunda base, pero había entendido las intenciones del 'pitcher' y la tiró demasiado alto, por encima de la cabeza del niño en tercera base.

Herbert corrió a tercera base mientras que los corredores delante de él hicieron un círculo alrededor del 'home'. Cuando Herbert llegó a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, todos, estaban de pie, gritando '¡corre a 'home'! corre'.

Herbert corrió al 'home', se paró en la base con sus brazos en alto, rebosando felicidad, giró la cabeza mirando a su padre... mientras (cosa extraña) los jugadores de ambos equipos lo vitoreaban y abrazaban como el héroe que bateó el 'grand slam' y ganó el juego para su equipo. "Ese día", dijo el padre con lágrimas bajando por su rostro, "los niños de ambos equipos se confabularon dándole a este mundo una muestra de verdadero amor y humanismo".

Herbert no sobrevivió otro verano. Murió ese invierno, sin olvidar nunca haber sido el héroe y haber hecho a su padre muy feliz, haber llegado a casa y ver a su madre llorando de felicidad y ¡abrazando a su héroe del día!


Una Pequeña Nota para esta Historia:
Todos nosotros mandamos cientos de bromas por las redes sociales sin pensarlo dos veces, pero cuando nos llega un mensaje sobre las lecciones maravillosas que nos da la vida, a veces la gente duda.

Lo crudo, vulgar y a veces obsceno, circula libremente por el ciberespacio, pero las discusiones públicas sobre decencia no son siempre estimuladas y muchas veces son suprimidas.

Si estás pensando en compartir esta historia, tal vez estés pensando en cuales de tus contactos quizás no sean 'apropiados' para recibir este tipo de mensajes. 

Bueno, la persona que me envió esto a mi, piensa que todos juntos podemos hacer la diferencia y por lo tanto todos tus contactos son elegibles para recibirlo. 

Todos nosotros tenemos miles de oportunidades cada día para ayudar a que se realice el orden natural de las cosas, ésta es solo una de ellas; ¿la aprovecharemos? 

Un sabio dijo una vez que: "Toda sociedad será juzgada por como trata a los menos afortunados"

Que DIOS nos BENDIGA a todos!!!

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